jueves, 3 de diciembre de 2015

INSEGURIDAD CUIDADANA

Una serie de lamentebles hechos que se produjeron recientemente con la perdida de vidas y la reacción de la comunidad frente a la delincuencia habré un escenario para un amplio debate en el que confluyen barias alternativas ,
La inseguridad ciudadana restringe las posibilidades del ejercicio de la condición ciudadana y repercute negativamente en el desarrollo humano, el cual aspira al incremento de las opciones de las personas. Este trabajo está dedicado a ofrecer una aproximación al problema de la delincuencia, la inseguridad ciudadana y el desarrollo humano en Honduras.
Delito y delincuencia
El delito es la violación de una norma establecida por la ley penal. Los que se dedican a la práctica del delito, se conocen con el nombre de delincuentes. El escalamiento de la delincuencia en América Latina en las últimas décadas y sus repercusiones sobre la vida y la seguridad de los bienes de las personas, ha colocado el tema de la inseguridad ciudadana en un lugar preferente de la agenda pública.
Un creciente número de personas en nuestras sociedades abrigan el temor de ser objeto de agresiones a su integridad personal y al sentido de dignidad que es inherente a la persona humana y al concepto de seguridad ciudadana. En este contexto, la inseguridad ciudadana se ha convertido en uno de los temas centrales de debates y de estudios en nuestro tiempo.
La inseguridad ciudadana restringe las posibilidades del ejercicio de la condición ciudadana y repercute negativamente en el desarrollo humano, que, como se sabe, aspira a incrementar de las opciones de las personas a escoger el tipo de vida que tienen razones para valorar. “Desarrollo humano y (in)seguridad ciudadana”, se puntualiza, “están estrechamente ligados, pues ambos conceptos ponen en el centro a las personas, a la ciudadanía, la verdadera riqueza de la nación”.1 “Más allá de la irreparable pérdida de miles de vida humanas”, se enfatiza, “la violencia y la inseguridad tienen efectos negativos directos e indirectos en diferentes campos del desarrollo humano: en la salud pública, en el sistema educativo, en el sistema político, en el sistema jurídico, en el capital social, cultural y humano, en la economía, en las desigualdades de género, y en la libertad de las personas”.
Este trabajo está dedicado a ofrecer una aproximación al problema de la delincuencia, la inseguridad ciudadana y el desarrollo humano en el país.

Delincuencia
El tema de las estadísticas de los delitos es un problema complejo, no solamente en los países en vías de desarrollo, sino que también, en los países altamente industrializados. Es universalmente aceptada, la existencia de subregistros en los datos sobre los delitos cometidos. Esto se debe básicamente a que no todas las personas que han sido víctimas de acciones que las leyes penales consideran delictivas y punibles, hacen las denuncias correspondientes a la autoridad competente.
Este es el origen de la denominada “cifra negra” o oculta de la delincuencia. Sin embargo, hay que indicar que el homicidio es el tipo de delito que presenta los niveles más bajos de subregistro, porque los asesinos no siempre están interesados en ocultar a sus víctimas y, si lo hacen, por regla general, salen eventualmente a la luz. Por ello, se le utiliza como un indicador fiable para estimar los niveles de delincuencia y de violencia social en un país determinado.
En el caso de Honduras, al subregistro por este tipo de argumentos, hay que agregar dos elementos adicionales: 1) la deficiencia histórica del registro de delitos, y 2) la existencia de diferentes fuentes de registro con resultados divergentes. Las deficiencias de los registros estadísticos sobre delitos son tan notorias que impiden verificar la tendencia histórica de los mismos.3 En los últimos años, varias entidades públicas han venido llevando registro de los delitos, sobre todo, en lo que a delitos contra la vida e integridad de las personas se refiere. Sin embargo, ha faltado un esfuerzo de consolidar las cifras compiladas. Esta ausencia de estadísticas delictivas consolidadas sobre delitos contra la vida y la integridad de las personas, ha sido resuelta merced a la creación del Observatorio de la violencia, que es una iniciativa combinada del PNUD, el Ministerio Público, la Dirección General de Investigaciones Criminales (DGIC), la Dirección de Medicina Forense y la Universidad Nacional Autónoma de Honduras 




AUTOR: ARACELI MENDOZA SOTO 

INSEGURIDAD NORMAL Y PATOLÓGICA

A muchas personas la intensidad de su malestar les hace creer que su caso particular es especialmente grave y además prácticamente insoluble, debido a los muchos ensayos infructuosos que han realizado para alejar de sí esa inseguridad.
En primer lugar, hemos de señalar que no existe ninguna clara demarcación que señale con precisión el punto en que acaba lo normal y empieza lo patológico. Es evidente que en sus extremos el dictamen no ofrece dudas, pero en el inmenso campo que queda en medio de tales extremos hay lugar para todos los grados, de modo que en muchísimos casos es una cosa muy relativa el situar un caso en una u otra demarcación.
En segundo lugar, hemos de precisar que es un hecho reconocido por la mayor parte de los psiquiatras en general y por la totalidad de los que siguen una orientación psicoanalítica, que en nuestra sociedad es totalmente imposible no estar afectado por numerosos problemas interiores, ya que la formación social que recibimos y a la que hemos de adaptamos obligatoriamente. 
En tercer lugar, conviene saber que una persona puede tener cualquiera de esas clases de inseguridad que hemos citado, o las tres juntas, en grado muy agudo, y, no obstante, continuar siendo una persona perfectamente normal. Si bien la existencia de la inseguridad señala que algo anormal o inadecuado está ocurriendo dentro de la persona, está muy lejos de significar que tal persona sea anormal.


                                                            AUTORA:SANDRA SANCHEZ SANCHEZ 

viernes, 27 de noviembre de 2015

EJEMPLO DE INSEGURIDAD DE ORIGEN TRASCENDENTE


Es aquella que se origina principalmente como consecuencia de una amenaza externa y actual a cualquiera de los valores de la personalidad. Responde a una situación de peligro cierta e inmediata, más o menos grave, por lo que su existencia está plenamente justificada y forma parte de nuestro existir personal, contingente y limitado. Es característico de esta forma de inseguridad que, a diferencia de la que mencionaremos a continuación, cuando desaparece el objeto o situación amenazante cesa por completo el malestar interior. Son ejemplos de esta clase de inseguridad: la que sentimos ante cualquier amenaza a nuestra vida – un bombardeo, un camino excesivamente accidentado, etc.
 


                                                                       AUTOR:JESUS MIEMBRO ABURTO

¿DE QUE SE TRATA LA INSEGURIDAD DE ORIGEN TRASCENDENTE?

La inseguridad de origen trascendente se trata de un malestar o inquietud, que ninguna satisfacción de tipo personal puede cambiar. No hay apenas problemas internos procedentes del pasado y, la persona ya está ansiando algo que no puede precisar y que le hace vivir como extraño en todas las situaciones de su vida.

Esta inquietud y ansiedad que a veces llegan a una real angustia solamente pueden calmarse y resolverse con la actualización efectiva de los niveles superiores de personalidad. La presencia de esa ansiedad demuestra que uno no vive totalmente adaptado al mundo, porque hay algo en su interior que ansía una cosa distinta; indica que se tiene necesidad de un bien superior. Y esa misma inquietud es estímulo de búsqueda y autosuperación, y promesa de que se puede encontrar lo que se busca. Cuando la inquietud existente se convierte en una angustia persistente de carácter agobiante, deja de ser normal. 

La inseguridad normal de origen superior, puede tener en momentos, un carácter de urgencia, pero al mismo tiempo conserva un sabor agradable que uno no cambiaria por nada del mundo.


AUTORA: LUZ DEL CARMEN LANDA GONZÁLEZ

jueves, 26 de noviembre de 2015

INSEGURIDAD DE ORIGEN TRASCENDENTE

Hay que señalar también la existencia de un tipo de inseguridad que no radica en la amenaza a ninguno de los contenidos elementales de la personalidad. Se trata de un malestar, de una inquietud y desasosiego que ninguna satisfacción de tipo personal puede calmar, concreta cuya toma de conciencia y activación trae consigo el auténtico conocimiento trascendente de la Verdad y la verdadera experiencia de la Vida espiritual.




Hasta cierto punto es normal y conveniente que la persona viva cierto grado de inseguridad metafísica y religiosa. Pero para los demás mortales que no hemos conseguido alcanzar esa cima por lo menos no en grado tan elevado– es síntoma de salud el sentir inquietud y desazón respecto a los valores trascendentes.


Cuando se vive sólo como carga obsesiva, amenazando al yo de un modo exclusivamente irracional y produciendo un estado de permanente congoja, entonces indica que esa ansiedad no es, por lo menos genuinamente, de origen trascendente, y que interviene en ella probablemente algún factor neurótico.




AUTORA: SANDRA SANCHEZ SANCHEZ 





¿POR QUE SE PROVOCA LA INSEGURIDAD DE ORIGEN INTERNO?

Se origina en la niñez por no ser amado de forma apropiada por las personas más significativas para el niño: sus padres, hermanos o las personas más cercanas, lo que le genera una baja autoestima. Se puede acrecentar durante el período escolar (a no ser que el niño tenga la suerte de estar rodeado de excelentes educadores) y durante la adolescencia. Ya de adulto el dependiente emocional recrea situaciones en las que asume un papel sumiso intentando siempre complacer a los demás con el fin de mantener el vínculo con los otros a toda costa y evitar así un posible rechazo que teme con pavor.
Algunas de las razones por la cual las personas sufren de falta de seguridad en si mismos son las siguientes:
  • El diálogo interno negativo. Cuando las personas se mantienen en su diálogo interno negativo no pudiendo reemplazarlo por un diálogo positivo comienzan a sentir miedo y a dudar de si mismos.
  •  Falta de comunicación asertiva es otra razón. La inabilidad de comunicarse de una forma asertiva produce inseguridad. Si usted no puede expresar sus necesidades y defenderse a si mismo va a sentir resentimiento y rabia y va a a tener una tendencia a suponer siempre lo peor. La inseguridad crea duda en usted mismo y como resultado tendrá una tendencia a desarrollar un dialogo interno negativo.
  • La pobre imagen de si mismo. crea baja confianza en usted mismo, Si usted se siente, por ejemplo, más segura cuando tiene puesto el maquillaje que cuando no tiene maquillage, usted sufre de baja autoimagen.
·         experiencias negativas del pasado, de haber sido criticado, ignorado , ridiculizado o la tendencia hacia el perfeccionismo. Si usted ha sido criticado constantemente cuando era niño usted no posee seguridad en si mismo porque cada vez que quiera emprender algo su diálogo inerno negativo aparecerá. Haber sido ignorado crea un estado de invisibilidad por lo tanto usted no tendrá la capacidad de comunicarse en forma asertiva.





AUTORA: ARACELI  MENDOZA SOTO

INSEGURIDAD DE ORIGEN INTERNO

Es provocada principalmente por la amenaza de que los contenidos fuertemente reprimidos en el inconsciente –impulsos, sentimientos e ideas irrumpan en la mente consciente. O bien, por la interpretación excesivamente tendenciosa y negativa de las situaciones exteriores, debida a la fuerte presión y deformación que aquellos contenidos reprimidos ejercen de modo constante sobre la mente.



Es así como una persona puede sentir una constante angustia interior, sin nada exterior que lo motive o justifique: presión interna de lo reprimido. O bien, puede sentirse insegura y angustiada ante situaciones que de por sí no tienen apenas importancia, pero que la persona las vive como si fueran gravemente peligrosas o insoportables: valoración deformada de la situación por efecto de la presión ejercida sobre la mente por lo reprimido.



Los impulsos sexuales, la agresividad y las fuertes ambiciones, por ejemplo, son muy a menudo contenidos reprimidos en el inconsciente cuya presión por salir al exterior ocasionan angustia a muchas personas, a aquellas precisamente que están esforzándose por ser muy castas, muy pacíficas y muy moderadas en su vida cotidiana. Y la enorme susceptibilidad que muestra el tímido ante una frase o una actitud más o menos banal de alguien hacia él, es un ejemplo sencillo del caso.




AUTOR: ANGEL DANIEL GUERRERO BAUTISTA